Judicializar la política de Euskadi, es no creer en el dialogo
Desde hace unos meses, ciertos colectivos
que, actúan instrumentalizados por la
formación política que, aspira a alcanzar
algún día el gobierno, están judicializando
el devenir de la política en Eskadi,
presentando una serie de demandas
judiciales contra los diversos dirigentes de
los partidos políticos vascos.
Es de imaginar que, la justicia archivará los
casos, ya que de no hacerlo, estaría
colaborando a entorpecer la normalidad de
la política de Euskadi.
Que se presente demandas judiciales, por
el simple hecho de haberse celebrado
encuentros entre las diversas fuerzas
políticas de Euskadi, es una clara constatación de no creer en el sistema
democrático.
Es obvio, que los encuentros que se producieron entre las diversas fuerzas
política de Euskadi, eran para analizar la situación del proceso de paz, lo cual, para
nada puede ser entendido como delito.
Lógicamente, de esos encuentro, se desprendía la voluntad de tender puentes de
dialogo, y eso para nada puede ser motivo de emprender acciones judiciales.
Parece que aquellos que emprenden el camino de la judicialización de la vida
política en Euskadi, por el hecho de que se den encuentros entre las fuerzas
políticas, no creen en el dialogo, o pudiera ser que temen el dialogo, lo cual de ser
así, demostraría que no tienen argumentos civilizados para contrarrestar de forma
dialogada.
Todo indica, que esos que se manifiestan contrarios a la normalidad política de
Euskadi, están haciendo servir la justicia con tal de proseguir provocando el
enfrentamiento de forma reiterativa.
Entiendo, que aquellos que han sufrido, desconfíen de aquellos que les ha
causado daños, pero no por ello deben de negar que se llegue a tener la
posibilidad de solucionar el problema con el dialogo.

